Minotauro
Sitio
inicio
presentación
staff
enlaces
mapa
contacto
Secciones
muestras
libros
cine
música
Literatura
busquet
vargas
santos
nuñez villalba
barjak
brossard
Galerías
plástica
ibáñez
ronzoni
mensias
kasses
di leo
pervieux
lores
bianka
forte
kimura
arte digital
padula
elixir
giusti
vivares
eolious
plástica y fotografía
victoria
vaca & jara
plástica y digital
núñez villalba
fotografía
dafonseca
dibujo
french
 
UNICEF
Reporteros Sin Fronteras
Anmistía Internacional
Antorcha de los Derechos Humanos
Sea Shepherd
Ocean Sentry
GreenPeace
AnimaNaturalis
Fundacion Vida Silvestre
InfoUrba Noticias UrbaWeb Beijin 2008
ARTE Y FILOSOFÍA


EL SURREALISMO HOY
por Daniel Vargas

En el decir del profesor Fernando Buen Abad Domínguez en su intento de recontextualizar el Surrealismo como una expresión del espíritu humano que según él recobra en nuestros días plena vigencia, “la realidad no es cosa del otro mundo”:

a estas alturas la vida se ha vuelto amasijo de cadáveres equilibristas bajo graznidos de revólveres (...) nos taladran las angustias aun cuando muchos resisten y luchan. (...) cuando estemos del todo muertos no tendremos honores en los supermercados. (...) la miseria es estanque de muerte que secuestra al cielo con su modorra de camposanto (...) anuncia sus deseos de violencia más obscenos. (...) tiembla la tierra. (...) sobre la mesa de ésta historia la bestia nos da por muertos y se prepara para la autopsia. (...) ha sido muy costoso.

Para él la sociedad , “esta sociedad enferma produce enfermos, hambre y angustia para la dama y el caballero, para el bolsillo, para la billetera… la angustia nos enloquece. (...) nos condenan al patíbulo del silencio. (...) se nos va la vida.

Veamos cuál es su propuesta de solución:

“Hay que tomar el cielo por asalto. (...) a estas horas la revolución abre sus cajones llenos de pájaros tiernos. (...) prepara su garganta y su voz de tempestad para insuflarnos bullicios de insurrección bien pensada. (...) chapotea la revolución en todas nuestras palabras.

“Estamos hartos del hambre, del desempleo , de la vejez solitaria y náufraga, de la niñez desvencijada, del futuro ciego, del pasado amnésico.

(...) no tragaremos más odio. (...) jamás tendremos sosiego si seguimos así. (...) cambiaremos el rencor por justicia contra los templos de la “familia”, la “patria” y el fanatismo… mercados de sensiblería sórdida con dioses institucionales. (...) éste mundo en decadencia acelerada sólo perdurará santificando al crimen. (...) habrá que cambiarlo todo con luz inmensa, sueños grandes, luchas enormes. (...) urgen más brisas, más luchas rebeldes, más almas y también más fuerzas para reunir al viento, para zarandear el trapo de las banderas dormidas y levantar como soles nuestros brazos entumidos. (...) debemos organizarnos. (...) debemos levantar la revolución.


(...) es necesario terminar con el espíritu blandengue. (...) hay que comenzar una guerra nueva armados con poesía que trasforme a los hombres, los enamore y sea una puerta abierta que nos conduzca donde no hemos llegado… una puerta para entrar a la vida verdadera. Al cielo que nos pertenece.

La poesía

(...) debe ser primero ética que estética, que debe ser ciencia, técnica, artesanía, ancha e irreductible, un arma, una forma superior de lucha con sus imágenes... una “álgebra profunda”. Un producto de cierto trabajo no alienado purificado y purificante... una alquimia del ser liberado. Trabajo que no es mejor o peor que otros, que no es beneficiario de “iluminaciones” o privilegios de especie o clase. Trabajo de exteriorización humana en que las formas vibran emocionalmente electrizadas. Poesía que no está sólo en las formas. Poesía que comienza en las ideas para la libertad, que es capaz de transformar la vida... cambiar al mundo. El poeta necesario debe ser primero revolucionario. ¿Por qué no?

Apunta a la reclasificación espontánea de las cosas según un orden más profundo y más preciso e imposible de dilucidar mediante la razón de la miseria. Apunta a un orden, organización, sensible e inteligente. Entre el mundo burgués y nosotros, la ruptura está claramente establecida. Nosotros no hablamos de hacernos comprender bajo las maneras ordinarias, hablamos de explorar lenguajes nuevos no exclusivos ni excluyentes, con el filo de nuestra obstinación revolucionaria encarnizada, para que conmocionemos, desequilibraremos el pensamiento hegemónico. Y, sin negar los mejores logros, avanzar desde donde estamos.

Un poeta

(...) deberá ser militante de la libertad o será nada. Un poeta deberá ser investigador fantástico de la Imagen, rebelde en la práctica. Será un trabajador, obrero de la destrucción y la construcción dispuesto a transformar cuanto diagnóstico y pronóstico dicte la dialéctica del intelecto y la realidad para hacerse caminos a la libertad... cuanto antes. Militante que habrá de valerse de cuantos medios tenga al alcance para movilizar todos los ejércitos emocionales hacia el triunfo final de la humanidad en contra de todas las opresiones. Poeta militante transformador, revolucionario que expande e inaugura visiones y conciencia con el deber social de la creación que individualmente practica para regocijo suyo y de una humanidad sin clases, sin estado, sin propiedad privada. Poesía militante en la ciencia, la educación, la tecnología, la pintura, danza, cine, video, literatura... poesía de vivir y compartir la vida. Poesía magnética que encienda todas las máquinas amorosas, poesía para la resolución de los problemas en la vida práctica.
¿Será pedir mucho que todos nuestros poemas giren por la palabra Revolución. Por una Revolución que impulse para salir de los marcos desesperantes de la vida miserable, la debilidad y la impotencia? Saldrá de ahí.

La Cultura

Para hablar de la Cultura no hay que ponerse solemnes… hay que ponerse beligerantes. La Cultura es una de las tantas formas que tiene la vida para expresarse. Es una producción humana, vital y compleja que anida lo que somos, cómo estamos, que sentimos, gozamos y padecemos. No es una pose, no un desplante. En la Cultura está escrita nuestra realidad, para gusto o disgusto, para bien o para mal. La Cultura no es un “Dios” extra- terrestre afincado en limbos o palacios desde los cuales ilumina a unos cuantos elegidos. La Cultura es una producción humana concreta y determinada socialmente que se impulsa desde nuestras necesidades humanas más profundas y se produce (y reproduce) en las condiciones objetivas de nuestra existencia mundial, regional, local, individual y viceversa. Y la Cultura ha sido secuestrada por el capitalismo.
Cuanto debería servirnos para impulsar el desarrollo humano es usado para frenarlo y someternos. Los grandes logros convertidos en armas para el atraso. La Cultura secuestrada para detener su desarrollo… nuestro desarrollo. A estas alturas de su crisis el capitalismo que supo desarrollar formas de Cultura importantísimas para su beneficio es hoy por hoy obstáculo para cualquier forma de desarrollo incluido el Cultural. El problema de la Cultura es también un problema de clase.
Nada de lo que le pasa a la Cultura es distinto a lo que le pasa a las sociedades en su totalidad. Es Cultura la producción artesanal y es Cultura la producción industrial, es Cultura la producción para la panza y es Cultura la producción para el espíritu. La Cultura es producción y fuerza de producción. Es decir la Cultura es trabajo. Trabajo sometido a las mismas calamidades y contradicciones a que es sometida toda forma del trabajo. Incluida la explotación, incluida la marginación, incluida la ignorancia, la miseria y la usurpación.
A las más importantes conquistas Culturales de la humanidad también ha ocurrido el saqueo, la malversación y el robo para beneficio de unos cuantos y la explotación de la mayoría. Muchos de los mejores logros de las ciencias y las artes viven secuestrados bajo el imperio de comerciantes que hacen pasar por logro moral su habilidad impune para beneficiarse con lo que en realidad es propiedad humana colectiva: la producción del saber… la Cultura. Maquinarias, medicamentos, tecnología, medios de comunicación, pinturas, esculturas, lenguajes… una arsenal de conquistas humanas al servicio de un sector o clase que con violencia administrada (Cultura bélica) saquea y destruye las fuerzas productivas de la Cultura a diestra y siniestra.
No soñemos una política Cultural plena en una sociedad enferma. Soñemos la transformación de la sociedad y además la transformación de su Cultura.

Un Antecedente

Para Buen Abad el Manifiesto Surrealista “ Aparece en un momento en que el imperialismo neo-nazi avanza, los gobiernos aplican políticas de superexplotación en todas partes. Las dos tercias partes del mundo son colonias. Los rebeldes sobreviven perseguidos, calumniados, encarcelados, o exiliados. Hoy más que nunca es importante agruparnos contra las amenazas y los enemigos: la prostitución imperialista del “mercado global”, la guerra ideológica en los misiles y en los mass media, la persecución de los lebreles neoliberales en fábricas, aulas, oficinas, calles... realidad donde el arte, la ciencia, la creación, la inteligencia podrían servir a la Revolución con independencia y libertad relativas, contra toda imposición .

Puede afirmarse sin exageración que jamás la civilización humana estuvo amenazada por tantos peligros como lo está hoy. Los vándalos con la ayuda de sus medios bárbaros, es decir, harto precarios, destruyeron la civilización antigua en un limitado rincón de Europa. Actualmente es la civilización mundial completa, en la unidad de su destino histórico, la que se tambalea bajo amenaza de unas fuerzas reaccionarias armadas con toda la técnica moderna. No sólo pensamos en la guerra que se avecina. Ya, desde ahora, en tiempos de paz, la situación de la ciencia y del arte se ha vuelto absolutamente intolerable ”. Manifiesto por un Arte Revolucionario e Independiente.

Organización

Organizarse no es amontonarse.
Organizarnos incluso para ganar espacios en la formación poética y política individual y social, hacia la transformación y resignificación del concepto poesía y su práctica rumbo a la liberación definitiva de la poesía de las connotaciones literarias que la restringen a menudo. Tarea que logrará identificar la poesía en la ciencia como en las artes, en el arado como en el microscopio. Tarea para quebrar todo exclusivismo de la poesía. Tarea y lucha que desde un campo específico busca ampliarse y tejerse con la lucha totalizante contra la explotación. Tarea y lucha en el campo técnico y en el campo ideológico. La poesía debe ser hecha por todos.”

“No serán los poetas quienes hagan la revolución, serán los obreros y los campesinos organizados bajo un programa en el que no estará ausente una táctica y estrategia poéticas aportadas por revolucionarios poetas llamados a sumarse en la lucha como un guerrero más, bajo crítica y autocrítica permanente, acompañante de los protagonistas y protagonista a su vez.

“En nuestros días es necesario sembrar la poesía revolucionaria por todas partes, impulsar términos nuevos hasta que el espíritu alcance la idea absoluta de la necesidad revolucionaria, en el sístole y el diástole, donde se pondrá en marcha la unidad, no uniforme, de todas las categorías poéticas. Esta revolución debe ser hecha por todos, no por uno, lo mejor es agruparse, no amontonarse, pero no para hacer triunfar pequeños intereses individuales, sino para cambiar la vida, las estructuras sociales y la realidad del individuo.

La certeza

“Nuestra beligerancia poética y revolucionaria abreva la certeza de lo mejor, la certeza de que es posible cambiar al mundo sobre la base de un plan mundial construido por el espíritu de una humanidad dispuesta a sacudirse la explotación, organizada de una vez por todas. Certeza del salto cualitativo que la conciencia da, dialécticamente, hacia un estadio superior, certeza que se moviliza, desde y hacia, programas del dicho al hecho.”

Sirvan estas notas tan solo como un intento de acercamiento a la postura que nos propone el profesor Fernando Buen Abad Domínguez, quien concluye afirmando: “No será el miedo a la locura lo que nos obligue a bajar las banderas de la imaginación”

 

Minotauro - publicación electrónica independiente - www.minotauroweb.com.ar
© 2003 Copyright - administrador@minotauroweb.com.ar - Todos los derechos reservados